Yaniv Erlich ha sido hacker de sombrero blanco (whitehat) y genetista en la Universidad de Columbia (EE. UU.), y ahora trabaja para una compañía de genealogía. Esta inusual trayectoria profesional ha llevado a la creación de un árbol familiar de 13 millones de personas que ha sido publicado en la revista Science:el mayor árbol genealógico de la humanidad.

Los investigadores descargaron 86 millones de perfiles públicos de Geni.com, una plataforma web en la que puedes descubrir tus orígenes subiendo tus datos personales para hacer tu propio árbol genealógico. Con todo este volumen de datos, los científicos crearon el árbol genealógico más grande que el mundo haya visto, pues detalla las vidas de aproximadamente 13 millones de personas, retrocediendo un promedio de 11 generaciones. Los números son asombrosos, pero lo que este bloque masivo de historia familiar revela sobre nuestro pasado es realmente impresionante.

Con los datos de los 86 millones de perfiles disponibles públicamente, los evaluaron en busca de detalles extraños, como personas que fuesen a la vez padres e hijos de otra persona. En caso de que los datos sufrieran fuertemente por ciertos sesgos, como inclinarse hacia grupos socioeconómicos particulares, también compararon una sección de los datos con detalles de alrededor de 80.000 certificados de defunción del Departamento de Salud de Vermont (EE. UU.).


Al final, tenían suficientes datos fiables para crear 5,3 millones de árboles genealógicos,donde el más grande de ellos representaba todo un jardín enorme entrelazado que abarcaba 13 millones de personas que vivieron entre 1650 y 2000.

En los datos demográficos, las mujeres tienden a moverse con más frecuencia que los hombres. Pero los hombres recorrieron distancias más largas en promedio, a menudo terminando en países completamente nuevos.

 

Presentan un árbol de la vida con 2,3 millones de especies

“Una posible explicación es que los hombres tienden a permanecer en su ciudad natal debido a las mejores oportunidades económicas: tal vez una tienda que heredaron o unas tierras”, explica Erlich. El caso es que los hombres viajan menos pero, cuando lo hacen, viajan significativamente más lejos que las féminas.

Los avances en la tecnología del transporte también coincidieron con migraciones más largas. Así, las personas nacidas antes de 1800 tendían a encontrar pareja dentro de un radio de 8 kilómetros, en 1850 el promedio subía a un radio de 19 kilómetros y en un radio de 100 kilómetros ya en 1950. La dificultad de encontrar el amor.

Pero hubo un giro interesante en los datos; antes de 1850, por ejemplo, casarse con un familiar era común (primo tercero o primo cuarto). 

El conjunto de datos está disponible para la investigación académica a través de FamiLinx.org, una web creada por Erlich y sus colegas.

 

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