Desde agosto los niños que fueron afectados por la erupción del volcán de Fuego reciben clases en al menos 20 módulos de estudio, ubicados en un anexo de la Finca la Industria en Escuintla.

Los estudiantes, que al menos suman 750, se encuentran en los módulos y comprenden los grados de preprimaria, primaria y básicos.

 

Autoridades comunitarias del Albergue de Transición Unifamiliar (ATUs) informaron que los centros educativos son alternos a las escuelas que fueron dañadas por la emergencia. “Con el objetivo de que los niños no perdieran su ciclo escolar, se coordinó con el Gobierno de Guatemala, el cuerpo de Ingenieros del Ejército de Guatemala y voluntarios la construcción de estas aulas, ya que algunos jóvenes tenían este año su graduación y no podían atrasarse”, comentó Ana María Guerra, Tesorera del COCODE de San Miguel los Lotes.

El centro educativo cuenta con el equipo necesario para que los niños puedan desarrollar sus habilidades. Hay agua potable, sillas, mesas, pizarrones, servicio sanitario, lavamanos, una dirección y un salón de maestros.

Actualmente se espera que se entreguen 6 módulos más para que sean utilizados como centros de cómputo y lectura, además de otras actividades de ocio. Según Guerra, se prevé que en 10 meses se entreguen los domicilios permanentes de las familias que viven en los ATUs de la Finca la Infustria, mismos que comenzarían a construirse en octubre próximo.