Una “romería” es la visita que se le hace al Cristo Negro de Esquipulas. Los feligreses van a ese lugar cada 15 de enero. El propósito de esta tradición religiosa es demostrar agradecimiento, cumplir promesas o hacer peticiones.

En el Siglo XVIII, el cronista Domingo Juarros y Montúfar escribió: “Es tradición constante que en su templo —de Esquipulas— reciben vista los ciegos, hablan los mudos, movimiento los tullidos y salud todo género de enfermos”.

Cabe destacar que en las primeras décadas del siglo XVIII se decía que el Señor de Esquipulas era la imagen de mayor aclamación y su romería la más famosa. Llegaban fieles de México y Centroamérica.

Datos históricos

– Tradición de más de 400 años de antigüedad 

– La romería a Esquipulas fue declarada Patrimonio Intangible de la Nación según Acuerdo Ministerial 1199-2015 (5 de enero, 2016).

– El portugués Quirio Qataño fue el escultor del Cristo Negro y entregó su trabajo a la comunidad el 9 de marzo de 1595.

– De acuerdo con el abad de la Basílica Héctor Sosa, se calcula que cada año asisten unos 300 mil fieles.

–  El papa Juan Pablo II visitó Esquipulas en 1996 y la bautizó como la “capital centroamericana de la fe”, debido a la gran cantidad de visitantes (feligreses y turistas).

– El color del Cristo se atribuye al interés de Qataño por representar la piel de los indígenas chortís. Ellos habitan la región y fueron quienes pagaron el trabajo al escultor.  

En el Acuerdo también se agregaron los siguientes lugares: Basílica de Esquipulas, el atrio y parque del Templo, la Calle Real, los puentes, la calzada Quirio Qataño y el acceso al puente Tzepectun. Esta iniciativa se llevó a cabo por la poeta y periodista Ana María Rodas.

Información de Prensa Libre y del Ministerio de Cultura y Deportes. No tenemos los créditos de las imágenes.