El pulique es un recado  que se prepara con pocos ingredientes como lo son: tomate, cebolla, miltomate, ajo y chile guaque. Se sazona con sal y pimienta, es espesado con masa de maíz y se pinta con achiote disuelto en agua para potencializar su color rojo brillante que lo caracteriza, lo hace vistoso y apetecible al paladar. Se suele   incluir  diversos vegetales como el  güisquil cortado en trozos grandes.

Se prepara con diversas carnes como  pollo o  res, según el gusto personal; es acompañado con arroz y los infaltables tamalitos de masa, que se  suelen envolver con hoja de mashán o de plátano, pero también son envueltos con hojas de milpa que les aportan un exquisito  y único sabor.

El sistema de hervir y guisar las comidas en ollas preferentemente de barro fue utilizado inicialmente en la cocina guatemalteca para elaborar sopas, guisos, vegetales y variedad de cocciones. Un dato de interés es que estos preparados incluían hierbas aromáticas para aportar sabor, en adición al infaltable chile, que además de brindar ese toque picante condimenta en su punto justo.

El pulique, es un referente, como parte de una manifestación arraigada de la cultura de Santo Domingo Xenacoj, ya que siempre existirá un platillo tradicional para la feria titular en cada población y este platillo ocupa el lugar de honor para esta fecha y es elaborado para comer en familia.

DEJA UNA RESPUESTA